20 de diciembre. Llevo día y medio en Formigal, destino escogido por mi jefe como en dos ocasiones anteriores para pasar unos días agradables con el resto de los compañeros de trabajo. A falta de nieve para esquiar, me preparo previamente al viaje una alternativa que me lleve a disfrutar de la montaña y a la vez no saltarme uno de los entrenamientos clave de la semana. Para ello cuento con la ayuda de una persona muy popular, vecino de Sabiñánigo. Doy con él a través de Wikiloc. Atiende al nombre de "Cruzavalles". Persigo su Facebook, le envío un mensaje privado y nos ponemos en contacto por teléfono para concretar.
A sus 47 años, más de 30 años de experiencia le avalan como corredor. Esta gran persona acepta encantado el reto de hacerme de guía para que yo cumpla con mi entrene. Objetivo; 1.300 de ascenso positivo. Los kilómetros esta vez no me importan tanto. Me doy con un canto en los dientes si consigo llegar al desnivel positivo deseado saliendo del hotel y conociendo a gente encantadora.
Nos vemos en un bar de Formigal conocido como "Garmo Negro". Este es nuestro punto de partida. Allí conozco a su hijo David, de 21 años de edad que también se viene con nosotros. Subimos hacia Foratata y de camino recogemos a un amigo de Jesús que había salido 20 minutos antes. Pronto alcanzamos los 600 de ascenso. Desgraciadamente, la nieve helada nos impide seguir nuestro camino por donde teníamos previsto. Damos la vuelta y continuamos la ruta por otro lado. Se cruzan literalmente "en nuestro camino" algunas vacas que pastan tranquilamente. Estoy fascinado, tanto por ellas como por los grandes excrementos que dejan a su paso. Voy esquivándolos con cierta torpeza. Vamos hacia Sallent de Gállego. Nos adentramos en el pueblo y Jesús me hace partícipe de sus conocimientos. Algo de historia no me viene mal. Me saco una foto con la estatua del "Gigante de Sallent", al lado del lugar donde ocurrió uno de los atentados de ETA que se llevó la vida de dos guardiaciviles en el año 2000. Bebo agua de una fuente cercana, agua clara y fría de los pirineos. Pronto salimos del pueblo y vamos a buscar el siguiente ascenso. Pasamos por sitios insólitos. Tardaré al menos un año en volver a pisar estas tierras y lo sé. Por eso intento grabar en mi retina todo aquello que admiro. Desde arriba se puede divisar el Embalse de Lanuza en temporada baja. Ponemos rumbo hacia el pico de Pacino y allí es donde aprovechamos para dejarnos fotografiar por Ramón, amigo fiel de Jesús y fanático de la fotografía. Hacemos una larga parada. David, que oposita para Forestal, me habla incluso de una orquídea de la zona de los pirineos en peligro de extinción conocida como "zapatito de dama". Puedo apreciar desde lo más alto otro embalse, esta vez es el de Escarra con su correspondiente presa. Corro por valles mojados y tiernos mientras diviso al fondo montañas cubiertas de nieve en lo más alto. Es una experiencia muy gratificante lo que estoy viviendo en estos momentos. Me siento arropado por estas personas, soy como de la familia. El ritmo es suave y muy agradable, y el clima espectacular para alguien al que no le gusta el frío.
La hora de comer se nos echa encima, así que regresamos a Formigal de nuevo y terminamos bajando por una pista roja, esta vez sin nieve.
Concluimos la ruta en el mismo bar, tomándonos unas cervezas para recuperar y con un "espero verte pronto por aquí".
Solo puedo decir una y otra vez GRACIAS JESÚS.
Aquí dejo el interesante blog de Jesús, conocido también por Samuel o (como he dicho antes) por "Cruzavalles", una gran persona.
samuelsanchez.blogspot.com



Buena mañana nos metimos. como se suele decir, no hay que perder la oportunidad. Si no hay mucha nieve pues la buena opción es correr si te gusta. Como a ti y a mi me gusta correr, pues ala al monte.
ResponderEliminarUn recuerdo para guardar en el interior.
tierra de aventura y corriendo por la Sierra. nuestros blog.